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Primeros Artistas. Primeras Obras . MACA
Agosto . 2005


La presencia de un Museo de Arte Argentino Contemporáneo en la ciudad de Junín implica una acción de indentidad hacia el interior de un territorio simbólico cultural, el del arte argentino y simultáneamente hacia el interior de un territorio geográfico rico en diversidad artística y cultural, el bonaerense, muchas veces relegado desde una mirada nacional.

La idea propuesta por César López Osornio a la Arq. Cristina Alvarez Rodrígruez, Presidenta del Instituto Cultural del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, logra exponer la necesidad de percibir, interpretar, generar, reconstruir, desarrollar y jerarquizar los procesos culturales y artísticos contemporáneos argentinos en el marco de la formación identitaria genuina que construyen silenciosamente los artistas desde principios del siglo xx sembrando de creatividad reflexiva el imaginario simbólico e interviniendo activamente en la identidad nacional que lejos de presentarse cerrada y monótona se multiplica en nuevos recorridos, en re-significaciones y en la búsqueda constante del signo visual emotivo que sintetice aquello que como pueblo nos está pasando.

El arte latinoamericano y en especial el argentino está en constante diálogo con la situación política, económica y social del país capaz de fusionar procesos comunes con complejas manifestaciones personales. La posibilidad de reunir a los artistas y a sus obras en un ámbito común de instalación pública y valorización cultural es reconstruir un fragmento de la historia simbólica y establecer las coordenadas estético-comunicacionales para el devenir de los procesos artísticos latinoamericanos, nacionales y regionales.


El arte contemporáneo atravieza hoy por una encrucijada donde se debaten opuestos: por un lado la desintegración del imaginario realista bajo las propuestas que oscilan entre la abstracción y la nueva figuración lejos de la mirada inmediata que proponen los medios masivos; y por otro la presencia cada vez mayor de público hábido de relacionarse con propuestas artísticas innovadoras en diversos ámbitos de difusión.

Esta realidad se ve acrecentada en nuestro país desde la década del ´60 cuando toda una generación de nuevos artistas se involucra con el discurso artístico desde diversas perspectivas creando un movimiento tan rico en estilos, temáticas, motivaciones e intervenciones que aún la historia del arte argentino no ha podido dar cuenta de todas esas manifestaciones.

En ese contexto de innovación el maestro Héctor J. Cartier enseña a sus alumnos con un lenguaje científico y poético la praxis artística. Docente en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, en la Escuela "Manuel Belgrano", Superior "Ernesto de la Cárcova" y "Prilidiano Pueyrredón", supo generar miradas y no anular estilos; desde la corriente gestáltica y fenomenológica propuso un caleidoscopio de formas y colores que sus discípulos convirtieron en poéticas vanguardistas, cargadas de sencibilidad y luz. Hoy exponentes fundamentales del arte argentino en sus diferentes disciplinas con reconocimiento nacional e internacional: Alberto Delmonte, Miguel Ángel Alzugaray, Victor Grippo, Julio Le Parc, Maite Le Park, César López Osornio, Hugo Soubielle, Edgardo Vigo, Ricardo Dalla Lasta, César Paternosto, Roberto Rollié, Raul Mazzoni, Hugo De Marziani, Antonio Asís, Omar Carreño, Hugo Demarco, Jorge Demirjian, H. Durante, Horacio García Rossi, Enrique González de Navas, Carlos Martínez, Lido Iacopetti, Eduardo Mc. Entyre, Jorge Pereira, Alejandro Puente, Jorge Rivara, J. Sobrino, Leo Vinci.

Héctor José Cartier (1907-1997) nació en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. En su ciudad natal se graduó de Bachiller y Profesor de Dibujo y Pintura en la Escuela de Bellas Artes "Ernesto de la Cárcova", dirigida por el profesor Pompeo Boggio. Pio Collivadino lo hace ir a Buenos Aires donde continuó sus estudios en en la Academia Nacional de Bellas Artes y en la Escuela de Arte Decorativo e Industria. Entre sus maestros reconoce a Pompeo Boggio, Pio Collivadino, Ripamonti y Trechini.

Interesado especialmente por los problemas de la imagen adhirió a las investigaciones de la Gestalt, para lo cual estructuró planes teóricos que hacen a la esencia sistemática de la misma, de acuerdo con una concepción que parte la conducta psico-fenoménica-perceptiva-visual.


Cartier sostiene que se abre una nueva concepción del mundo del conocimiento a partir de la ruptura, iniciada ya en el siglo XIX, del arte Ilusionista y Representativo. Por ello se incorporan en las Escuelas de Bellas Artes materias tales como "Sistemas de Composición", "Fundamento Visual", donde con proyección estructuralista Cartier aborda los aspectos de la expresión plástica, de la comunicación y de la educación por medio de las artes visuales. Por lo mismo actuó como técnico en las reformas de planes de estudio en las Escuelas de Bellas Artes, publicó artículos y ensayos sobre su especialidad, en innumerables revistas especializadas y aún hoy sus escritos son material de estudio en numerosas cátedras.


Héctor J. Cartier dictó numerosos cursos particulares y para instituciones de la Capital Federal e interior del país, por intermedio de la Comisión Nacional y Provincial de Cultura. Fue profesor del Colegio Nacional y de la Escuela Normal de Junín. Hizo otro tanto en el extranjero.

Amigo personal de Ángel María de Rosa, fundador del Museo de Arte de Junín, y Juan Donato Comuni (co-fundador). Existen obras suyas en el Museo Municipal "Ángel María de Rosa" y el Museo de Artes Plásticas "Pompeo Boggio" de la ciudad de Chivilcoy.


En el año 2001 la ciudad de Junín le rindió homenaje a través de la exposición "Recordando a un Maestro: Héctor Cartier", con obras patrimoniales del Museo de Arte Ángel María de Rosa y con una retrospectiva cedida por César López Osornio. A partir de allí se instaló una sala de exposición permanente dedicada a Cartier.


El maestro Cartier tendrá por fin, gracias al Museo de Arte Argentino Contemporáneo, su mereciso homenaje.